No tiene sentido recordar el pasado. Es mejor vivir el presente y prepararse para el mañana. Hay mucho que hacer. De hecho, hay todo por hacer. Ya sé cuáles serán mis días venideros:
Haré un arte de emergencia, el único posible en estos momentos. Dibujaré y escribiré. Carteles que todos puedan mirar y leer. Dibujos elementales, con los colores de la tierra, el trigo, la uva y la sangre.
Frases como las que usan los agricultores y trabajadores. Frases con un "sí" y un "no" como cuando se habla entre personas que han trabajado duro todo el día y que reducen todo a su esencia…
Compondré una serie de diez carteles: el "Decálogo de la Democracia Española".
José Ortega, 15 nov 1976.
Decálogo para la Democracia Española. 1976
El Decálogo para la Democracia Española es una serie de 10 litografías que representan sus valores fundamentales. Realizado por el pintor manchego José Ortega (Arroba de los Montes, 1921 - Paris, 1990), exiliado en Francia y posteriormente Italia. En sus primeros días tras su vuelta del exilio en noviembre de 1976, realizó este trabajo como aportación personal al todavía no iniciado proceso democrático. Cada obra, con su mensaje claro y fuerte componente simbólico, representa una pieza fundamental para comprender el valor de la libertad, la justicia y la participación civil. Ortega invita al espectador a reflexionar sobre la fragilidad e importancia de la democracia en el mundo contemporáneo.
Esta serie de carteles fue expuesta por Francia, Italia, Suiza, Alemania o República Checa. Y hoy todavía se sigue prestando para realizar numerosas exposiciones temporales sobre José Ortega por Italia.










Reconoce el derecho de cada individuo a existir y disfrutar de la libertad. La democracia se fundamenta en la participación activa de la ciudadanía. Tras la caída del franquismo, España tuvo que reconstruir un sistema basado en las libertades fundamentales, superando décadas de dictadura. El uso de colores brillantes evoca la energía de la libertad recién descubierta. Las figuras humanas estilizadas enfatizan el concepto de colectividad y participación.


Un rechazo total a la Guerra Civil Española (1936-1939) y su devastador impacto. La España de la posguerra estuvo marcada por la división y la represión. Ortega aboga por la reconciliación nacional. Los colores oscuros evocan el dolor y la destrucción de la guerra. Las formas fracturadas y nítidas transmiten una sensación de violencia y fractura.




Inclusión e igualdad para todos los ciudadanos, sin discriminación. Durante la transición democrática, España debía garantizar la igualdad de derechos para todas las clases sociales y minorías. Las figuras humanas interconectadas sugieren unidad y solidaridad. Los colores cálidos transmiten positividad y bienvenida, bajo un arco iris que representa la diversidad. El arco iris es utilizado por Ortega incluso antes de que en 1978 se convirtiera en símbolo LGBTQ+.


Una condena a los abusos de poder y la represión gubernamental. Durante la dictadura franquista, la policía y las fuerzas armadas ejercieron un control violento sobre la población. El uso de colores oscuros y siluetas amenazantes representa el miedo y la opresión.


Promover el perdón y la reconciliación entre seguidores de la dictadura franquista y demócratas. Posteriormente, la Ley de Amnistía de 1977 pretendía saldar cuentas con el pasado sin castigo. Colores serenos y figuras abiertas simbolizan la superación del odio.


Promoción de una unidad nacional que respete la diversidad regional (Cataluña, País Vasco, Galicia...). Durante la dictadura, se denegó la autonomía regional. La nueva Constitución de 1978 reconoció la diversidad de identidades de España. El uso de diferentes colores y símbolos refleja la diversidad cultural de España.
El diálogo como herramienta para construir una sociedad plural. La transición española se basó en negociaciones entre diferentes fuerzas políticas, algunas de ellas prohibidas en ese momento. La interacción entre figuras clave fomenta el debate y la discusión.
Apoyo al derecho al voto y al pluralismo político. Las primeras elecciones democráticas en España se celebraron en 1977, tras más de 40 años de régimen. El dinamismo de estas figuras representa una participación política activa






Rechazo a la pena de muerte y a la violencia. La pena de muerte fue abolida en España en 1978, con la Constitución. Tonos oscuros y marcados contrastes evocan el miedo a la muerte.


Una celebración de la libertad y los derechos humanos. La nueva España democrática buscaba asegurar la paz y la prosperidad. Los colores brillantes y una composición armoniosa simbolizan la esperanza y la positividad.
+34 614 04 35 54
email@pintorortega.es
Contacto
Plaza de las Escuelas, 1
13193 ARROBA DE LOS MONTES (Ciudad Real)
